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Manzano Histórico

Reserva Cultural y Paisajística Provincial - Mendoza
 

EDICION PROVISORIA - EN PROCESO DE DIAGRAMACION

Manzano Histórico

Esta Reserva Cultural y Paisajística tiene por finalidad principal, dar protección y valorizar el lugar donde el General José de San Martín hizo una parada de descanso en su viaje de regreso a la Argentina, luego de su gloriosa epopeya emancipadora. Ahí se erigió un monumento y funciona también un centro donde el visitante puede interpretar la historia del lugar. No obstante lo comentado, el sitio también tiene valor desde el punto de vista natural por su diversidad biológica y la belleza paisajística. Se ubica en el noroeste mendocino, en jurisdicción del Departamento Tunuyán y posee unas 1.000 hectáreas de superficie. Fue creada por la Ley Provincial Nº 6128 del año 1994 y se lo declara Lugar Histórico Nacional mediante el Decreto Nº 368/75 de Poder Ejecutivo Nacional.

Categoría

De acuerdo a lo indicado en el  Artículo 20 de la Ley Nº 6045, que establece el Régimen de las Áreas Naturales Provinciales, las categorías que adopta la provincia son las sugeridas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Entre éstas se menciona la categoría  5) como “Reserva de Paisaje Protegido”, y la categoría 7), como “Reserva Natural-Cultural”. Ambas designaciones son aplicables al área que de desarrolla.

Ubicación

El área prospectada se ubica en el noroeste de la provincia de Mendoza, en  el  Departamento Tunuyán, a unos 40 kilómetros de la ciudad del mismo nombre y  a cerca de 120 de la ciudad capital.  Las coordenadas  donde se sitúa el área son: 33º  35’ de Lat. S  y  69º 01’ Long. O.

Superficie

La unidad de conservación prospectada posee una extensión aproximada a las 1000 hectáreas. El objetivo general que se tuvo en cuenta para la creación del área es la protección de recursos los culturales y el objetivo específico es la preservación del sentido histórico, cultural y paisajístico del área.

Fecha e instrumento legal de creación

La Reserva Manzano Histórico fue creada por la Ley Provincial Nº 6128 del año 1994 y fue declarado Lugar Histórico Nacional mediante el Decreto Nº 368/75 de Poder Ejecutivo Nacional.

Relieve

El territorio mendocino está ocupado en buena parte por relieve de altura. Aproximadamente la mitad este -imaginando un corte longitudinal- está compuesta por una zona llana y árida, sólo alternada por algunas serranías dispersas, como la Sierra del Nevado o la Loma del Chañar y,  en la parte sur, esta planicie se aproxima más hacia el oeste constituyendo lo que se denomina como Altiplanicie del Payún o Payunia. Inmediatamente al occidente de la zona llana aparece el primer cordón de gran altura que está conformado por la Precordillera  – una formación montañosa distinta al resto de las estribaciones-, que la separan de la cordillera de los Andes, la cadena más occidental,  varios valles  que reciben distintos nombres, siendo el de Uspallata uno de los más renombrados. La cordillera de los Andes permite ser dividida en tres partes, la cordillera principal, que en la Argentina comienza aproximadamente en el paralelo de los 32° Lat. S. y  cuyo límite oriental está formado por el valle del río Blanco, los faldeos orientales de los cerros Mercenario, Aconcagua y Puente del Inca;  y  al sur del río Diamante está directamente en contacto con los llanos de los ríos Atuel y Malargüe. El límite continúa por el valle del río Grande, la sierra de Vaca Muerta, girando hacia el oeste hasta alcanzar los 39° de Lat. S. (Lorenzini y Rey Balmaceda, 1993). El cordón principal - o del Límite como también se lo llama- posee  unos 70 kilómetros de ancho al sur del río Diamante y va estrechándose hacia el norte, donde sólo alcanza los 30 kilómetros en la parte media de la provincia de Mendoza. Geológicamente, en el sector oeste de los macizos montañosos, se reconoce el ambiente del geosinclinal mesozoico, producto de una invasión marina de origen pacífico, en el cual ocurrieron dos ciclos completos de sedimentación que, junto con mantos de rocas eruptivas, fueron plegados y elevados durante la orogenia andina formando la Cordillera Principal (Chiozza  y Figueira, 1982). La otra formación se denomina Cordillera Frontal, y se extiende entre la Precordillera y la Cordillera Principal. Una gran parte del recorrido de este  alineamiento orográfico de desarrolla en territorio chileno. Esta formado por cordones que en su mayoría presentan una orientación noroeste-sudeste   y  noreste-sudoeste,  separados por los valles de los ríos que forman el sistema del Desaguadero. Esta cadena de cordones separados y con distintas orientaciones se formó por las grandes presiones ejercidas al elevarse la Cordillera Principal. El punto de anulación de ambas fuerzas es lo que produjo las máximas elevaciones. De esta cadena montañosa se destaca el cerro Bonete con 6872 m. Es significativo aclarar que estas dos cadenas no poseen una división bien definida entre ellas, a excepción de unos pequeños trechos, y que ambas secciones están perfectamente unidas entre si. La principal diferencia que existe entre ellas es el tipo de rocas que la componen. La Cordillera Principal está formada por capas de sedimentos marinos con fósiles de edad jurásica y cretácica y del lado occidental rocas piroclásicas (González Bonorino, 1958). El cerro Aconcagua está situado en extremo sur de la cadena denominada los Penitentes y con sus 6.959 m.s.n.m. se lleva el atributo del ser la mayor elevación del continente americano y su gran altura, como la de otros cerros próximos, no corresponde a estructuras volcánicas  como el Tupungato, sino que su altitud actual resulta del levantamiento tectónico de la cordillera. Existen muchos cerros que sobrepasan los 5000 metros y también los 6000. Entre los 27º y los 33º 30’ no se observa vulcanismo cuaternario y la actividad sísmica se concentra en una franja delgada a lo largo del borde occidental, que coincide con la zona geotectónica más activa donde ocurren los grandes terremotos. Una característica destacable es que sólo las cumbres muy altas están cubiertas por glaciares, que tuvieron lugar durante una serie de avances ocurridos durante el Cuaternario, dado que el límite inferior de las nieves eternas es muy elevado debido a la aridez y la fuerte insolación. El avenamiento se produce en las altas cimas por una vasta red a la que se agrega la fusión del hielo y la nieve, lo que hace que el material muy denso que se forma origine los taludes de escombros  - piedra desintegrada por factores exógenos –  muy frecuentes.  La ya mencionada Precordillera, producto de la orogenia andina, es la tercera de las formaciones antedichas y está constituida por un macizo compuesto principalmente de metamorfitas y sedimentos paleozoicos, período en el cual se formó- aunque hacia el Pérmico- esta unidad orográfica , para ser luego reactivada y elevada durante el Terciario y Cuaternario.  Toda la zona presenta  alta sismicidad  y  fallamientos activos que ocasionan movimientos frecuentes. La Precordillera forma las sierras de Villavicencio y Uspallata y finaliza sobre la margen derecha del río Mendoza cerca de Cacheuta. Su relieve muestra signos de mucha acción erosiva  por la desagregación mecánica de las rocas provocada por efecto del clima árido y de las grandes amplitudes térmicas. La acción glaciaria fue mucho mayor en el pasado y la geomorfología que se aprecia en la actualidad está modificada por la acción de procesos ulteriores como la remoción en masa y la acción fluvial. Los glaciares actuales de la zona cordillerana en general se los clasifica como glaciares de valle, glaciares de montaña y manchones de nieve y estos, a su vez, pueden presentarse como descubiertos, cubiertos por detritos y glaciares de escombros.
La zona de llanos posee la superficie cubierta por depósitos terciarios y cuaternarios de gran espesor, que recubren, en buena parte, rocas precámbricas. Estas planicies y depresiones que dominan el oriente mendocino, desde el piedemonte hasta el río Desaguadero - que actúa como demarcador del límite con la provincia de San Luis- están interrumpidas por las denominadas huayquerías  y guayquerías, que son zonas áridas con suelo de sedimentos rocosos en las que se forman canaletas o surcos. En la parte norte de esta llanura hay una extensa zona conocida como La Travesía, muy árida en la que se forman médanos y no hay casi drenaje superficial, estando salpicado por las lagunas de Guanacache, hoy reducidas enormemente por el uso para riego del agua y convertidas en salitrales.
La Reserva Manzano histórico se encuentra en el sector este del Cordón del Portillo, en la Cordillera Frontal, incluyendo un sector pedemontano. Este cordón está elaborado sobre una asociación de rocas volcánicas como riolitas y dacitas (Mansur, 2002).

 Hidrografía

Casi toda la red fluvial de Mendoza corresponde a la cuenca del Desaguadero formada por los ríos Mendoza, Tunuyán, Diamante y Atuel. Sólo en la parte sur, los ríos Barrancas y Grande que forman el Colorado, no integran la mencionada cuenca. Todos estos cursos de agua nacen en la zona montañosa y descienden hasta las llanuras donde interrumpen sus cuencas debido al intenso aprovechamiento que se hace de los mismos para el riego. Son ríos antecedentes (que conservaron sus cursos desde antes de las formaciones orográficas) que atraviesan las montañas por medio de enormes gargantas erosionadas durante los movimientos terciarios y prácticamente muchos de ellos carecen de agua durante buena parte del año y con el deshielo primaveral sus cauces se hacen muy torrentosos.
El río Mendoza se forma de la unión de los ríos Tupungato y de las Cuevas y recibe las aguas de los arroyos Horcones, Santa María y del río Vacas que desciende del Aconcagua. Nótese la diferencia del caudal de un río que se alimenta de los deshielos como lo es el Mendoza, comparando su caudal medio, calculado en aproximadamente 55 m3/ seg., con los 750 m3/ seg. que alcanza en el verano.
El río Diamante nace al pie del Maipú, en la gran laguna del mismo nombre, y aumenta su caudal en su tramo medio por el aporte de las aguas de varios pequeños afluentes y atraviesa la zona árida llegando al Desaguadero con menor cauce. El río Atuel  presenta en una parte estrecha de su cauce una pequeña cascada, llamada Saltos del Nihuil, aguas arriba de las cuales se erigió la represa del mismo nombre y varias usinas hidroeléctricas que aprovechan su cauce. Los dos grandes lagos artificiales que hoy posee la Provincia son El Nihuil y el Carrizal, y hay otros de menor tamaño.
En la parte norte del río Desaguadero perviven  dos espejos de aguas permanentes de considerable tamaño que son la Laguna Silverio y la Grande o del Quebrachito. En la parte centro-sur hay otra laguna, Llancanelo, que posee una diversidad muy importante de aves acuáticas que dio lugar a que se le otorgue jerarquía internacional como reserva natural.
Decíamos que las redes hidrográficas mayoritariamente se alimentan del derretimiento de hielo y de la nieve, insumiéndose una gran parte de sus caudales en el piedemonte mientras se abastecen las napas de agua subterránea. En el área protegida analizada circulan dos arroyos, el Pircas y el Grande, que, como todos los cursos  que se alimentan del deshielo, sufre un importante incremento del caudal durante los meses estivales y poseen un agua de calidad excelente, lo que permite que sea apta para el consumo humano.

Clima

El clima de la provincia de Mendoza puede clasificarse como semiárido, con temperaturas muy elevadas en verano y muy bajas en invierno. Desde el Pacífico el clima recibe la mayor influencia por la acción del anticiclón del Pacífico que genera vientos del oeste. Estos vientos se elevan y al chocar con los cerros de la cordillera se enfrían y precipitan su humedad en forma de nieve. Del Atlántico, pese a la distancia que se encuentra, recibe la mayor parte de la escasa humedad que se precipita en la provincia, sea en forma de nieve o lluvia, la que apenas supera una media de 250 mm al año.
En toda la cordillera cuyana ocurren en invierno fuertes vientos fríos provenientes del sector oeste y sudoeste, que cuando soplan conjuntamente con nevadas se forma el tan temido viento blanco. Estos mismos vientos, bajo condiciones atmosféricas particulares, cruzan los Antes sufriendo bruscos cambios que los transforman al llegar a las zonas bajas en cálidos y secos, como ocurre con el folklórico viento zonda.

Flora

El área prospectada está situada en un sector en el que la Eco-región Monte de Sierras y Bolsones incursiona en el norte mendocino, lindando con la otra subdivisión  del Monte que realiza Burkart, et al. (1999), denominada Eco-región del Monte de Llanuras y Mesetas. Si bien posee zonas muy degradadas por la presencia humana hay también un amplio sector donde se conserva una variada vegetación nativa.
La formación vegetal dominante son los matorrales arbustivos y pastizales, generalmente de características xerófilas. El jarillal es la formación más abundante de la región, estando presentes las jarillas en sus tres especies Larrea divarica, L. cuneifolia, el cachiyuyo o zampa (Atriplex lampa) y la jarilla (Larrea nitida), ésta última más común en zonas de altura. En las partes bajas hay chañares (Geoffroea decorticans), acompañados por pastizales de flechillas como Stipa tenuis  y   Arístida subulata y el llamado tomillo o alagarto (Acantholippia  seriphiodes). También se observan matorrales de llaullín (Lycium spp.), de piquillines (Condalia microphyla) y en las zonas más húmedas se desarrollan  el chacay (Discaria trinervis), Eupatorium buniifolium  y Senecio subulatus.

Fauna

Mendoza presenta tres Provincias Biogeográficas distintas, según la clasificación de Cabrera y Willink (1980). Ellas son: la Del Monte, que ocupa gran parte del territorio a excepción de una franja en la parte occidental, que pertenece a la Provincia Altoandina y una cuña que penetra en sur que corresponde a Provincia Patagónica. No se obtuvo de la bibliografía utilizada una lista detallada de los vertebrados de la Reserva Manzano Histórico, razón por la cual mencionaremos las especies más comunes correspondientes a esa región y algunas menciones que figuran en el informe de la Dirección de Recursos Naturales Renovables “Red de Áreas Naturales Protegidas de la Provincia de Mendoza”. 
Los peces se encontrarían representados por unas siete especies entre las que se encuentran la madre de agua (Jenynsia lineata), la mojorra (Cnesterodon decemmaculatum),  tres especies de bagres pertenecientes al género Trichomycterus y el atuno (Diplomystes viedmensis). Por otra parte, los anfibios están muy poco representados, como ocurre en general en las zonas áridas o semiáridas, pudiendo observarse dos sapos del género Bufo y otras dos especies del género Leptodactylus, que está integrado por pequeñas ranitas
Por el contrario, los reptiles, presentan una variedad de especies significativa, siendo las lagartijas del género Liolaemus el más representado. Del orden de las serpientes – Serpentes- hay varias especies, entre las que se encuentran la coral (Micrurus frontalis), la culebra (Liophis sagittifer), la falsa coral (Lystrophis semicinctus), la falsa yarará (Pseudotomodon trigonatus) y la culebra ratonera (Philodryas trilineatus), entre otras.
Entre los mamíferos podría estar presente  la comadrejita (Thylamis pusillus); la comadreja overa (Didelphis albiventris); murciélagos de los géneros Myotis y Lasiurus, principalmente; el peludo (Chaetophractus vellorosus). Dentro de losmamíferos, el Orden más representado es el de los roedores – Rodentia- con unas 20 especies; también se podría observar ala mara (Dolichotis patagonum) y el cuis chico (Microcavia australis). Entre los carnívoros se  menciona como de posible presencia al zorro gris (Lycalopex gymnocercus), al hurón menor (Galictis cuja), al gato de los pajonales (Lynchailurus pajeros), al gato montés común (Oncyfelis geoffroyi) y el puma (Puma concolor).  También es oportuno señalar que hay poblaciones deanimales exóticos como los roedores Rattus norvegicus y Mus musculus y la liebreeuropea (Lepus europaeus).
Las aves se constituye en el grupo vertebrado más numeroso, del que se puede hacer mención, entre muchas otras especies, del inambú ( Eudromia elegans), elcóndor (Vultur grypus), el águila mora (Geranoaetus melanoleucus), el gavilán mixto (Parabuteo unicinctus), ñacurutú o búho (Bubo virginianus),  el carpintero de los cardones (Melanerpes cactorum), la paloma picazuró o picaza (Columba picazuro), y muchas otras del grupo no passeriformes. Del   orden Passeriformes son conspicuas el chingolo (Zonotrichia capensis), el pepitero chico (Saltatricula multicolor), la diuca (Diuca diuca), la calandria de tres colas (Mimus trurus), el vistoso gallito de monte (Rhynocrypta lanceolada), la monterita canela (Poospiza ornata), el crestudo (Coryphistera aluadina), el titirití (Serpophaga griseiceps), el curutié (Certhiaxis pyrrohophia), el comesebo andino ( Phrygilus gayi) y el tontilo gris ( Empidonomus cristatus). En las zonas de presencia de agua se pueden ver algunas especies típicas de estos ambientes.     .  

Recursos culturales

Sin lugar a dudas, uno de los mayores valores culturales – al menos de la historia contemporánea – que tiene la zona de los Altos Andes es el cruce del cordón montañoso más largo del mundo por parte del ejército argentino al mando del General José de San Martín a mediados de enero de 1817. Prestigiosos estrategas militares consideran a este emprendimiento como una proeza desde el punto de vista estratégico y humano, por cuando en algunos sectores tuvieron que transitar por los 3.000 m.s.n.m, como fue el caso del ala del ejército que condujo el General Juan Gregorio de Las Heras a través del paso de Uspallata, donde la resistencia física y el temple del espíritu tuvieron que ser óptimos para sobrellevar las inclemencias del tiempo, el aire con menos oxígeno, una cuantiosa carga de artillería, víveres y enseres de todo tipo y cerca de 20 días de marcha por caminos sumamente dificultosos. El General José Francisco de San Martín cruzó por el Paso de los Patos, algo menos accidentado pero más largo que el antes mencionado, y el 12 de febrero del mencionado año triunfaba en la batalla de Chacabuco contra el ejército realista. Simultáneamente ese día tres escuadrones más que cruzaron por pasos distintos tomaban exitosamente poblados de Chile ocupados por los españoles. Con estas operaciones ya se había avanzado enormemente en la liberación de Chile. Varios  años después, hacia 1823, el General San Martín realiza – según algunas fuentes- su octavo cruce de la Cordillera de Los Andes. Ya había cumplido sobradamente con su gloriosa misión de dejar despejado de realistas la zona del Alto Perú. También había realizado uno de los gestos que más enaltecen su persona,  “dio un paso al costado” para que  Bolívar pueda terminar la erradicación de todo vestigio del ejército  español. Ese gesto de grandeza, sin duda, señaló un proceder que une a su grandeza como militar y patriota la de un hombre de una moral inquebrantable. Fue, en ese último viaje desde Chile, cuando el Libertador pasa por el sitio que se trata en estas páginas, y toma un descanso, acompañado de Olazábal, bajo la sombra de un manzano que yacía en el lugar y del que hoy sobrevive un retoño. Por tal motivo la Provincia de Mendoza, mediante la sanción de la Ley Provincial Nº 6128 del año 1994, crea de Reserva Manzano Histórico y, anteriormente había sido declarado Lugar Histórico Nacional mediante el Decreto Nº 368/75 de Poder Ejecutivo Nacional.  En ese paisaje de montaña agreste, se erigió un monumento conmemorativo del episodio narrado, realizado por el prestigioso  escultor don  Luis Perlotti.  Allí mismo se puede visitar un Museo Arqueológico y la Muestra Sanmartiniana o el Centro de Visitantes. A su vez, la Dirección de Recursos Naturales Renovables posee una estación de piscicultura, que provee de salmónidos a los principales arroyos de montaña de la provincia.

Primeros habitantes cuyanos

Aunque aún permanecen dudas sobre algunos aspectos de los habitantes prehispánicos de la zona de Cuyo, se puede afirmar con suficiente certeza que ya al comienzo del Holoceno el territorio estaba poblado. En este período bandas de cazadores y recolectores no especializados recorrían el actual territorio mendocino. Su instrumental, constituido por un corto número de artefactos  muy diferenciados, era fabricado sobre lascas y núcleos y no conocían las hachas de mano ni las puntas de flecha (Rodríguez,D, 1976). Las excavaciones realizadas por el arqueólogo Lagiglia  en los valles de los ríos  Diamante y Atuel  sirvieron de testimonio para conocer que más tardíamente en la zona indicada ya se utilizaba el hacha y puntas de proyectil bifaciales (estas fueron posteriores al empleo del hacha). Más tarde aún, hacia el 2.000 a.C., fecha establecida por registro con carbono 14, se determina la presencia de un grupo distinto a los anteriores y utilizan la llamada Gruta del Indio para fines ceremoniales o funerarios y presumiblemente vendrían de los Andes del sur peruano y de  el actual territorio de Chile. Hay  estudios que hacen referencia a otras culturas prehispánicas que en distintos períodos ocuparon la zona del territorio mendocino; en el sector sur por ejemplo, más recientemente, la influencia de la cultura e idioma araucanos ha sido intensa (Serrano, 2000).
En el período hispánico los aborígenes que ocupaban la zona de cuyo fueron los Huarpes. Estaban divididos en dos grupos con características distintas. Los huarpes de San Juan hablaban una lengua llamada allentiac y los mendocinos un codialecto llamado millcayac (Canals Frau, 1986).El idioma de los huarpes es hoy  conocido gracias a los textos elaborados por el Padre Valdivia y a grandes rasgos se puede referir que los del sector occidental, o sea que ocupaban en territorio del la Reserva El Diamante eran agricultores en escaso grado pero utilizaban irrigación artificial, como armas usaban el arco y la flecha y no fueron un pueblo guerrero. En cuanto a la vestimenta según dice el  Padre Ovalle que vestían con buenas prendas y los hombres utilizaban como distinción de su sexo una vestimenta similar a lo que hoy conocemos como camiseta. Las mantas y las prendas tejidas también componían su indumentaria.

El ingreso de los incas al actual territorio argentino tuvo lugar a mediados del siglo XV, produciéndose por el noroeste y llegando, en su extremo austral, aproximadamente hasta en territorio mendocino. En los primeros momentos esta expansión no parece haber tenido como objetivo preponderante intereses económicos o estratégicos definidos, sino a un conjunto de motivaciones corporativas de sectores dominantes de la sociedad cuzqueña (Tarragó, 2000). Esta ocupación abarcó menos de un siglo, de acuerdo con la cronología aceptada. Sin embargo en este breve período la impronta sociocultural del Imperio Inca fue significativa. En primer lugar el legado de la lengua quichua que se impuso en vastas zonas del noroeste argentino, una cerámica de excelente factura y fina terminación, en zona andina se percibió el empleo del bronce de cobre y estaño en lugar del de cobre y arsénico utilizado previamente, amén de  sistemas innovadores de cultivo y caza, entre otros muchas cosas.

 

Alternativas turísticas

El paraje donde se creó la Reserva Manzano Histórico  es muy pintoresco e  ideal para aquellos que buscan un lugar tranquilo donde alojarse y descansar. Existe una buena infraestructura en cuanto a lugares para acampar, cabañas muy confortables, restaurantes y proveedurías. Las temperaturas en el verano son muy agradables y en el invierno se producen importantes nevadas que no impiden la visita, pero lógicamente, para acampar en invierno los elementos a utilizar deben estar acorde con esa circunstancia.  El acceso más cómodo a la reserva es desde Tunuyán, por la RP  Nº 92 y luego la RP 94, totalmente pavimentada. Otra alternativa es ir desde Mendoza por RN 7 hasta Potrerillos y desde allí por RP 86 pasando por Tupungato. Es un lugar ideal para la práctica del parapente, también para la escalada en roca y el trekking, acompañados de un marco natural muy agradable. Se puede visitar el Centro de Visitantes donde se recuerda el paso del Libertador por el lugar y además hay un museo arqueológico A su vez, la Dirección de Recursos Naturales Renovables posee una estación de piscicultura, que provee de salmónidos a los principales arroyos de montaña de la provincia, y puede ser     recorrida                                     .           

Por otra parte, las posibilidades turísticas que ofrece la provincia de Mendoza son excelentes. Comenzando con la visita a su Capital, que fue sede del gobierno de Cuyo y es la ciudad más importante de todo el oeste argentino. Fundada en 1561, esta importante ciudad argentina posee un amplio desarrollo comercial, industrial y cultural.  Es a su vez el centro del turismo al cerro Aconcagua, el más alto del continente americano, que atrae cientos de andinistas de todo el mundo que se inscriben en la larga lista de los que aspiran  llegar a su cima. Con amplias calles arboladas, sus acequias tradicionales, importantes espacios verdes muy bien cuidados como el inmenso Parque General San Martín, conocido más allá de las fronteras de la ciudad, y museos y monumentos históricos debidamente señalados de acuerdo a lo establecido en un convenio nacional para destacar tales lugares mediante la señalización adecuada, detallando tanto sus características arquitectónicas como culturales en tres idiomas: español, inglés y portugués. Posee además  un gran desarrollo edilicio, excelentes restaurantes, shoppings,  galerías comerciales, una importante infraestructura hotelera, cines, teatros,  galerías de arte, discotecas y comercios de artículos regionales.

En el Gran Mendoza, que abarca los departamentos de Godoy Cruz, Guaymallén, Las Heras y las ciudades de Maipú y Luján de Cuyo, se ha establecido una zona industrial separada de las áreas residenciales como lo indican las modernas concepciones urbanísticas. Es una  región vitivinícola por excelencia, cuenta con numerosas bodegas para la producción de vinos  de la más alta calidad que son exportados a todo el mundo y que  pueden ser visitadas por el turista.
De esta manera, Mendoza, posee un abanico de posibilidades para el turista, tanto para la vida urbana como para el turismo ecológico y natural. En tal sentido se puede practicar del esquí en invierno, y el termalismo en cualquier época del año, el andinismo, la pesca deportiva y el turismo aventura en numerosos lugares de la cordillera entre los que se encuentra una vasta red de Áreas Naturales Protegidas como lo son el Parque Provincial Volcán Tupungato, el Parque Provincial Aconcagua, la Reserva Natural Laguna de Llancanelo, Reserva Provincial La Payunia, Reserva Natural Divisadero Largo y Reserva Laguna del Diamante, entre otras.

Cómo llegar

Se toma como punto de partida para acceder al área protegida la ciudad de Mendoza, capital provincial. Por tal motivo se indican en primer término  los itinerarios para llegar a la misma desde distintos puntos del país, para luego indicar cómo llegar desde esta ciudad  a la unidad de conservación.
Desde Córdoba se arriba a la ciudad de Mendosa por la Ruta Nacional Nº 20 que luego de la localidad de Luján – San Luis- empalma con la R.N. 146. Por esta última se continúa hasta su intersección con la R.N. 7 en los alrededores de San Luis  capital, y por la mencionada ruta nacional se llega a la ciudad de Mendoza.

Desde Buenos Aires hay dos alternativas: la Ruta Nacional 7 directamente o la 188 – también nacional- hasta San Rafael y desde aquí se toma R.N. 143 que se fusiona con la 40 hasta llegar a la capital provincial .
Desde la capital pampeana, San Rosa, lugar de referencia para los que provienen de las provincias patagónicas, se toma la RN 35 hacia el norte hasta su empalme con la RN 7, muy próximo a la localidad de Vicuña Mackenna. En este sitio habrá que girar a la izquierda (oeste) hasta que la nombrada ruta ingresa a la ciudad de Mendoza.
Desde la ciudad de San Juan nos lleva la RN 40.
Partiendo de San Miguel de Tucumán, de San Fernando del Valle de Catamarca  o desde La Rioja nos conduce la RN 38.
La Mesopotamia está conectada con la ciudad de Córdoba a través de la  RN 19 que se inicia en la ciudad de Santa Fe. Esta última se comunica con la entrerriana Paraná por medio del Túnel Subfluvial Hernandarias. Desde Córdoba ya se señaló el recorrido precedentemente.
Partiendo de la ciudad de Mendoza se deberá transitar hacia el sur por la RN 40 hasta la  localidad de Tunuyán. Desde este lugar  hay que circular primero por la RP  Nº 92 y luego la RP 94, totalmente pavimentada, la que nos lleva a las inmediaciones de la Reserva Manzano Histórico, luego de recorrer aproximadamente 40 kilómetros.

Problemas de conservación

La reserva que se comenta en estas líneas, tiene un grado de deterioro significativo en su cobertura vegetal en una parte de su superficie. Esto se debió a  la  excesiva  afluencia de público que hubo durante mucho tiempo sin ningún control, situación que se está revirtiendo. Hay también una importante población de Lepus europaeus, que como toda especie exótica, causa daños al alterar el tan mentado equilibrio ecológico en forma notoria. 

 

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- UICN. 1993. Parques y Progreso. Áreas protegidas y desarrollo económico en América Latina y el Caribe .Valerie Barzetti ed., Cambridge, Reino Unido.
- Varios, 1990. Áreas Naturales Protegidas: Un seguro de vida para la naturaleza. Dirección de Recursos Naturales Renovables de Mendoza.

Investigación y Textos: Gabriel Omar Rodríguez


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