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EDICIÓN
PROVISORIA
- EN PROCESO
DE DIAGRAMACIÓN
Reserva Natural Privada
Punta Quiroga
Ubicación
La Reserva
Natural
Punta
Quiroga
está
sobre
el litoral
atlántico
de la
provincia
del Chubut,
en el
noreste
de la
misma.
Al norte
está
limitada
por el
Golfo
San Matías,
al sur
por el
Golfo
San José,
al oeste
con propiedades
privadas
y al este
con la
entrada
al golfo
mencionado
en segundo
término.
Este angosto
paso que
comunica
ambos
golfos
está
formado
por las
Puntas
Quiroga
(oeste)
y Buenos
Aires
(este).
Las coordenadas
donde
se encuadra
la reserva
son:
42°
17’
y 42 14’
de Lat.
S. y 64°
36’
y 64°
28’de
Long. O.
Superficie
La Estancia
Don Francisco
posee
7.366
hectáreas.
Fecha
e Instrumento
Legal
de Creación
El campo
es propiedad
de la
familia
Mendioroz
desde
1896,
siendo
el actual
propietario
un sobrino-nieto
del primer
adquirente
del predio
que, por
entonces,
era de
tenencia
del Estado.
En octubre
de 2003
se realizan
las “Consideraciones
de Manejo”,
normativa
que es
sólo
para reafirmar
el compromiso
del establecimiento
de ajustarse
en sus objetivos a todo
el Plan
de Manejo
del Área
Península
de Valdés.
Relieve
Desde
una mirada
geológica
se puede
decir
que el
territorio
chubutense
está asentado
sobre
el cratógeno
de Patagonia,
que aflora
en algunos
lugares,
y que
fue modelado
por una
serie
de fenómenos
geológicos
de complicada
trama.
Hubo movimientos
epirogénicos
de ascenso
y descenso
con posteriores
avances
y regresiones
marinas
que dejaron
abundante
sedimentación
alternada
con estratos
continentales.
Junto
con la
actividad
volcánica,
a fines
de la
era Secundaria,
se levantó
el plegamiento
de los
Patagónides,
formado
en un
geosinclinal
al oeste
de la
Provincia,
que sería
precursor
del movimiento
más
importante
de la
región:
el plegamiento
andino
del Terciario
que no
sucedió
de la
misma
forma
en toda
la cordillera.
En la
parte
correspondiente
a la provincia
del Chubut -y más
allá
de ese
límite-
se produjeron
fracturas,
elevaciones
y descensos
diferenciados,
dislocamientos,
hundimientos
en cuyas
depresiones,
más
tarde,
se formaron
grandes
masas
de hielo
durante
la glaciación
pleistocénica
que ocupó
gran parte
de la
cordillera
y que
al retirarse
dejó
formados
grandes
lagos.
Estos
procesos
dejaron
configurado
un relieve
típicamente
patagónico:
mesetas
y sierras,
alternadas
con bajos
y cuencas
lacustres
a lo que
habría
que agregar
las escotaduras
de bordes
redondeados
que forman
los golfos
del litoral
atlántico
(Bernades, A.,1982).
A los
fenómenos
tectónicos
se sumaron
como elementos
modeladores
los que
ocacionó
la acción
fluvial -valles
y cañadones-
y eólica
al formar
lo que
se denomina
lagunas
de deflación.
Luego,
sobre
este relieve,
durante
el Terciario,
se extendieron
coladas
de basalto
continuando
el proceso
de avance
y retroceso
marino.
Trataremos
someramente
las grandes
unidades
morfológicas
que dejó
plasmado
en el
relieve
esta serie
de complejos
procesos
geológicos.
En primer
término
corresponde
mencionar
la Cordillera
de los
Andes
que no
forma
una línea
continua,
sino que
incluye
cordones
trasversales
y sierras
bajas.
Estos
cordones
se hallan
separados
por valles
trasversales
que tiene
orientación
este-oeste
donde
se formaron
lagos
glaciarios
y valles
fluviales.
Los cerros
de esta
parte
de la
cordillera
son, en
comparación,
de escasa
altura,
con cumbres
de aristas
y con
nieve
a partir
de los
2.000
metros
sobre
el nivel
del mar.
Los cerros
más
altos
de la
Provincia
del Chubut
son el
Dos Picos
con 2515
m.s.n.m.(el
más
alto),
el Co,
Mineral
con 2014,
el Steffen
con 2108,
el Barros
Arana
con 2289,
el Alto
Nevado
con 2255
y muchísimos
más
cuyas
alturas
oscilan
entre
los 1000
y 2000
metros.
Otra formación
destacable
del relieve
son las
elevaciones
correspondientes
al sistema
Patagónides,
cuya característica
más
destacable
es la
escasa
altura
de los
cerros
que promedian
los 300
metros
sobre
el nivel
del mar.
Se desarrollan
de norte
a sur
y están
separados
de los
Andes
por lo
valles
de los
ríos
Senguer,
Genoa,
Langiñeo
y los
ríos
Chico-Chubut
y aparecen
algunas
elevaciones
en las
mesetas.
Estas
últimas
constituyen
otro elemento
destacable
del relieve
y van
formando
“peldaños”
que ascienden
de este
a oeste
y algunas
tiene
amplias
superficies
planas
-llamadas
pampas-, mientras
que otras
poseen
pequeños
cerros
o lomas.
Por último
vemos
valles
o los
bajos
por los que descienden
los cañadones,
valles
generalmente
secos
que corresponden
a afluentes
temporarios
o a ríos
hoy desaparecidos
(Bernades,
A., 1982).
Los bajos
están
formados
por lagunas,
mayormente
temporarias,
siendo
el Sarmiento
el de
mayor
tamaño
y en él
se formaron
dos grandes
lagos
como lo
son el
Musters
y el Colhué
Huapí.
Las vertientes
de los
principales
ríos
vuelcan
hacia
el Atlántico
donde
termina
una costa
abrupta
que forma
acantilados
de más
de 150
metros
de altura,
alternándose
con sectores
de playa.
La Reserva
Natural
Punta
Quiroga
tiene
sectores
de terreno
ondulado,
con valles
y cañadones
y está
ubicada
en una
zona intermedia
entre
los denominados
cordones
litorales
marinos
y los
acantilados
de ambiente
marino
(Fratto,
2003).
Hidrografía
El sistema
de los
cursos
de agua
es consecuencia
directa
del relieve,
por lo
que la
red hidrográfica
y lacustre
de la
Provincia
del Chubut
se desarrolla
con mayor
importancia
en los
valles
intermontanos
que forjaron
la historia
geológica
del lugar.
Desde
la cordillera
bajan
cursos
de agua
que sólo
reciben
tributarios
en su
tramo
superior
y muchos
finalizan
su desarrollo
en las
zonas
áridas
de la
meseta
patagónica.
En esta
parte
de los
Andes
se da
la paradoja
de que
muchos
ríos
que nacen
al este
de la
misma,
desembocan
en el
Pacífico,
circunstancia
que dificulta
la aplicación
del “divortium
acquarum“
para la
fijación
del límite
con Chile.
Una serie
de lagos
encontramos
en la
cordillera
que de
norte
a sur,
los más
importantes
son: Puelo,
Epuyén,
Cholila, ,Lezama,
Rivadavia,
Menéndez,
Futalaufquen,
Situación,
Laguan
Rosario,
Gral.
Vintter
y La Plata,
entre
muchos
otros
de tamaño
pequeño
en relación
a los
nombrados.
El Futaleufú
es uno
de los
ríos
de mayor
caudal
de la
región
con unos
300 m3.
por segundo.
El sistema
del Carrenleufú,
que nace
en el
Lago Vintter,
corre
de sur
a norte
y luego
de recorrer
territorio
argentino
va a morir
al Pacífico.
Sus avances
hacia
el este
llegan
a zonas
áridas
y se pone
en contacto
con algunos
tributarios
del Atlántico.
Esta cuenca
está
integrada
principalmente
por el
río
Chubut
y sus
tributarios
el Senguer,
que nace
en los
Lagos
La Plata-Fontana,
y el Chico,
que lo
hace del
Lago Colhué
Huapi.
Todos
los ríos
de la
Provincia
tienen
sus caudales
sujetos
al régimen
de lluvias
invernales
y del
deshielo
en primevera.
Chubut
cuenta
con dos
represas:
el embalse
sobre
el río
Futaleufú,
que forma
el espejo
de agua
denominado
Amutui
Quimei
y sobre
el río
Chico-Chubut
que forma
el embalse
Florentino
Ameghino.
El Mar
Es oportuno
señalar
algunas
características
del océano
Atlántico
que afectan
por extensión
a las
aguas
del Golfo
San José.
Las amplitudes
de mareas
presentan
grandes
oscilaciones
tendiendo
a ser
mayores
hacia
el sur,
en la
Provincia
de Santa
Cruz.
En la
zona de
Puerto
Madryn
por ejemplo,
en momento
de sicigia,
la amplitud
llega
a unos
6 metros
aproximadamente
y la salinidad
al 34 %.
La zona
de contacto
entre
el mar
y el continente
se prolonga
por debajo
del nivel
de las
aguas
a los
largo
de una
zona más
o menos
extensa
cuyas
características
están
vinculadas
con el
relieve
sobre
el nivel
marino.
Esta zona,
cuya profundidad
se acerca
a los
200 metros,
es lo
que se
conoce
como plataforma
continental.
La morfología
litoral
y submarina
tiene
un rol
muy importante
en la
determinación
de los
ambientes
marinos,
ya que
ello influye
en la
temperatura,
salinidad
y turbidez
de las
aguas
y en su
cantidad
de nutrientes
que permiten
el desarrollo
de la
vida.
La zona
litoral,
es decir
la que
ocupa
el espacio
donde
transcurre
la bajamar
y la pleamar,
es adecuada
para aquellas
formas
de vida
adaptadas
a vivir
temporariamente
en forma
subacuática.
Por debajo
del nivel
de la
bajamar
se observan
dos zonas
características:
el nerítico
(la parte
que ocupa
la plataforma
continental) y el
oceánico
que juntos
forman
la zona
pelágica,
en cuya
superficie,
o debajo
de esta,
tiene
lugar
el proceso
de la
fotosíntesis.
Mas allá
de esta
zona comienza
el sector
afótico,
es decir,
donde
no llega
la luz.
Clima
La provincia
del Chubut
presenta
dos sectores
climáticos
bien diferenciados
y un tercero
no tan
distinto
al de
la zona
oriental.
Por un
lado tiene
un clima
húmedo
y frío
al oeste
de los
picos
más
elevados
de la
cordillera
y hacia
el oriente
de los
mismos
el clima
es árido
y con
temperaturas
más
elevadas.
El sector
mencionado
en primer
término
está
muy influenciado
por el
Anticiclón
del Pacífico,
que provoca
el choque
de sus
fuertes
vientos
contra
las mayores
elevaciones
que al
ascender
inducen
la formación
de abundantes
precipitaciones
y nevadas,
con registros
que oscilan
entre
los 700
y 2000
mm anuales.
Esto hace
que encontremos
zonas
con bosques
bastante
abundantes
en especies
vegetales
que contrastan
notoriamente
con la
superficie
del resto
de la
Provincia.
Dada la
alta humedad
ambiente
del sector
occidental
las amplitudes
térmicas
son poco
marcadas
y al ascender,
lógicamente,
el frío
aumenta
y hace
que haya
picos
con nieves
eternas.
El panorama
en la
región
extraandina
presenta
una vegetación
esteparia
con precipitaciones
que rondan
los 200
mm anuales
y las
temperaturas
oscilan
entre
medias
anuales
inferiores
a los
8° C
y superiores
a los
10° C
en la
zonas
más
bajas
y próximas
al mar,
que pueden
definir
al clima
como templado
y con
grandes
amplitudes
térmicas
diarias.
El viento
predominante
es el
del oeste -que permanece
en forma
constante-
y la proximidad
marítima
no llega
a modelar
demasiado
el clima
debido
a la altura
de sus
costas
con acantilados
que sobrepasan
los 150
metros.
Un tercer
tipo de
clima
de Chubut
afecta
el ángulo
noreste
de la
provincia
y la Península
Valdés,
con veranos
cálidos
y breves
e inviernos
fríos.
Podría
definírselo
como de
transición
entre
los climas
templados
del centro
del país,
con mayores
precipitaciones
en los
meses
cálidos,
y los
climas
fríos
y con
lluvias
invernales
típicos
de la
patagonia
.
Según
datos
consignados
por Víctor
A, Fratto
(2003),
en la
unidad
de conservación
que se
analiza,
la temperatura
media
anual
es de
10°
C, con
una media
para los
meses
de invierno
de 7° C
y para
los estivales
de 18°
C. La
precipitación
anual
alcanza
los 200
mm. y
los vientos,
casi permanentes,
provienen
mayormente
del oeste.
Flora
De acuerdo
a la clasificación
propuesta
por Burkart,
et al. (1999)
elaborada
para el
Programa
de Desarrollo
Institucional
Ambiental
y la Administración
de Parques
Nacionales, en
la provincia
del Chubut
se sitúan
tres bio-regiones
bastante
bien diferenciadas.
Una angosta
franja
al este
que corre
norte
a sur
ocupa
la bio-región
de los
bosques
patagónicos;
luego
un espacio
semejante
a un rectángulo
que ocupa
menos
de un
cuarto
del territorio
en el
extremo
noreste,
corresponde
a la bio-región
del monte
de llanuras
y mesetas
y el resto
de la
Provincia -un alto
porcentaje
de su
territorio-
se incluye
en la
bio-región
de la estepa
patagónica.
La primera
de las
regiones
mencionadas
está
compuesta
por bosques
con pocas
especies
las que
varían
según
las regiones.
En el
norte
crecen
bosques
de pehuén
o araucaria
(Araucaria
araucana)
que puede
superar
los 40
m de altura
y se sitúan
entre
los 900
y los
1.800
m.s.n.m.
El maitén
(Maytenus
boaria)
y el ciprés
de la
cordillera
(Austrocedrus
chilencis)
ocupan
zonas
más
secas
del norte
y crecen
en la
transición
con la
estepa
patagónica.
En la
parte
más
oriental
de la
cordillera
se desarrollan
los bosques
de cipreses
y de otros
árboles
caducifolios,
y la lenga
(Nothofagus
pumilio)
y el ñire
(Nothofagus
antarctica).
Donde
el clima
es más
húmedo
hace su
aparición
el coihue
(Nothofagus
dombeyi).
En los
lugares
con mucha
humedad
crece
el alerce
(Fitzroya
cupressoides)
y en muchos
lugares
estos
árboles
están
acompañados
por gran
cantidad
de arbustos,
enredaderas,
líquenes
y musgos
que le
otorgan
un verdadero
aspecto
selvático.
La zona
que ocupa
la bio-región
de la estepa
patagónica
está
compuesta
por vegetación
que posee
adaptaciones
para sobrevivir
a los fuertes
vientos
y la escasez
de agua.
Estas
consisten
en ser
arbustos
bajos,
con
crecimiento
en forma
de cojines,
hojas
pequeñas
y en general
estructuras
que hacen
más
soportable
el intensivo
viento
que azota toda
la patagonia
en general.
Así
vemos
al neneo
(Mulinum
spinosus), arbusto
común
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