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Descripción
General
Categoría
Patrimonio
de la
Humanidad
Luego
del cierre
de la
7°
Conferencia
General
de la
UNESCO,
celebrada
en París,
entre
el 17
de octubre
y el 21
de noviembre
del año
1972,
quedó
aprobada
la Convención
Internacional
sobre
la Protección
del Patrimonio
Mundial,
Cultural
y Natural.
La finalidad
de este
organismo,
que entró
en vigencia
en 1976,
es propiciar
la conservación
de aquellos
lugares
que por
su valor
histórico,
cultural
o natural
representan
un bien
de significación
universal.
Los países
que ratifican
la Convención
se comprometen
a conservar
los lugares
del Patrimonio
existentes
en su
territorio,
a la vez
que se
establece
una corresponsabilidad
entre
todos
los Estados
miembros
para ejecutar
acciones
que garanticen
la preservación
del Patrimonio
común
a nivel
mundial.
Todos
los lugares
o bienes
declarados
Patrimonio
de la
Humanidad
son testimonios
únicos
de valores
históricos,
culturales
o naturales
que su
importancia
trasciende
los límites
de las
fronteras
de los
países,
para convertirse
en valores
de todos
los seres
humanos
que habitan
este planeta.
Esto muestra
claramente
la responsabilidad
que le
corresponde
a la nación
depositaria
de tan
distinguido
valor
que debe
velar
por el
mismo
para que
lo hereden
inmutable
las generaciones
venideras.
Son designados
por el
Comité
del Patrimonio
Mundial,
que se
reúne
anualmente
con ese
fin. Desde
que se
creó
este organismo
centenares
de sitios
protegidos
fueron
acreedores
de este
rango
internacional
en todos
los rincones
del planeta.
Esta universalidad
le confiere
un valor
adicional
al intrínseco
que posea
el bien
cultural
o natural.
El Artículo
I de la
Convención
establece:
“A
los efectos
de la
presente
Convención
se considerará
"patrimonio
cultural":
los monumentos:
obras
arquitectónicas,
de escultura
o de pintura
monumentales,
elementos
o estructuras
de carácter
arqueológico,
inscripciones,
cavernas
y grupos
de elementos,
que tengan
un valor
universal
excepcional
desde
el punto
de vista
de la
historia,
del arte
o de la
ciencia,
los
conjuntos:
grupos
de construcciones,
aisladas
o reunidas,
cuya arquitectura,
unidad
e integración
en el
paisaje
les dé
un valor
universal
excepcional
desde
el punto
de vista
de la
historia,
del arte
o de la
ciencia,
los
lugares:
obras
del hombre
u obras
conjuntas
del hombre
y la naturaleza
así
como las
zonas
incluidos
los lugares
arqueológicos
que tengan
un valor
universal
excepcional
desde
el punto
de vista
histórico,
estético,
etnológico
o antropológico.
“
Área
natural
protegida
provincial.
La zona
declarada
Patrimonio
de la
Humanidad
coincide
con los
límites
que establece
la Ley
de creación
de la
Reserva
Natural
Turística
de Objetivo
Integral
Península
de Valdés
es decir,
incluye
por entero
a la Península
de Valdés
y el Istmo
Ameghino
que la
une al
continente.
Ubicación
Ubicada
en el
noreste
de la
Provincia
del Chubut,
entre
las coordenadas
de los
42°
05’
y 42°
53’
de Lat
S y los
63°35’
y 65°
04’
Long.O.
y la separan
unos 100
kilómetros
de la
ciudad
de Puerto
Madryn.
Respecto
de los
límites,
la ley
de creación
dice:
“
abarcará
la superficie
terrestre,
marítima
y aérea
comprendida
dentro
de los
siguientes
limites:
al Oeste,
el Meridiano
64°
51’
30",
hasta
la intersección
con la
Ruta Provincial
N°
2 y siguiendo
la misma
hasta
la Ruta
Provincial
N† 1 y
su continuación
hasta
el Paralelo
42°
41’
25"
que atraviesa
por la
Punta
Arco.
Al Sur,
la línea
recta
que une
Punta
Arco con
Punta
Cormoranes.
Al Sur,
Este y
Oeste
una franja
marina
de TRES
(3) millas
náuticas
medidas
desde
la línea
promedio
de baja
marea
de cuadratura
hasta
el Meridiano
64°
51’
30"
sobre
el Golfo
San Matías.
A la altura
de la
boca del
Golfo
San José,
las TRES
(3) millas
se contaran
desde
la línea
que une
las Puntas
Quiroga
y Buenos
Aires”.
Superficie
El área
prospectada
posee
una superficie
de 349.862
hectáreas.
Fecha
e instrumento
legal
de creación
Patrimonio
de la
Humanidad
El 2 de
diciembre
de 1999,
en 23°
Asamblea
del Comité
del Patrimonio
Mundial
es aceptada
la inclusión
de la
Península
de Valdés
como Patrimonio
de la
Humanidad
con la
categoría
N (iv).
Incluye
las áreas
protegidas
que se
indican
a continuación
con la
categoría
internacional
que le
asigna
la Unión
Internacional
para la
Conservación
de la
Naturaleza
–
IUCN -:
Parque
Marino
Golfo
San José
( Provincial
Park ,
II)
Reserva
Natural
Turística
Punta
Norte
( Wildlife
Reserve,
IV)
Reserva
Natural
Turística
Isla de
los Pájaros
( Wildlife
Reserve,
IV)
Reserva
Natural
Turística
Punta
Pirámide
( Wildlife
Reserve,
IV)
Reserva
Natural
Turística
Caleta
Valdés
( Wildlife
Reserve,
IV)
Reserva
Natural
Turística
Punta
Delgada
(Wildlefe
Reserve,
IV)
Reserva
Natural
Turística
de Objetivo
Integral
Península
de Valdés
( Nature
Reserve,
VI)
Area
Natural
Protegida
La Ley
Provincial
4722 crea
el área
protegida
Península
de Valdés
dentro
del marco
de la
Ley 4617
que instaura
el Sistema
de Áreas
Protegidas
Naturales
Provinciales.
Relieve
Las costas
marinas
Las costas
chubutenses,
como del
resto
de la
patagonia,
responden
a un patrón
igual
al del
relieve.
Es decir,
presentan
acantilados
de pronunciada
gradiente,
prolongándose
en la
plataforma
marina,
que se
prolonga
unos 600
kilómetros
mar adentro.
Es una
costa
en permanente
ascenso
constituida
mayormente
por materiales
blandos,
sedimentos
marinos,
que permite
un rápido
proceso
erosivo
de la
marea
sobre
los acantilados
que se
suceden
en forma
casi continua
por cientos
de kilómetros.
Cada tanto
afloran
rocas
ígneas
–
pórfidos,
granito,
basalto
principalmente-
que forman
los accidentes
costeros
que interrumpen
la monotonía
del acantilado,
como los
numerosos
cabos,
cañadones,
puntas,
valles
fluviales.
Se pueden
señalar
tres accidentes
costeros
significativos
a lo largo
del litoral
marítimo
patagónico:
el Golfo
San Matías,
la Península
de Valdés
junto
con el
Golfo
Nuevo
y el Golfo
San Jorge.
El Golfo
San Matías
es una
amplia
ingresión
marina
sobre
la línea
de la
costa
–
penetra
unos 153
Km.- ,
de origen
tectónico,
que mide
de un
extremo
a otros
117 km.
La costa
oeste
de golfo
presenta
acantilados
alternados
con playas
y también
irrumpen
formaciones
cristalinas
que dieron
origen
a la llamada
Punta
Pórfido.
La Península
de Valdés
es el
accidente
más
notorio
de toda
la costa
patagónica,
unida
al continente
por un
estrecho
istmo
de unos
5 km de
ancho
y que
separa
las aguas
de los
dos golfos
que limitan
a la península:
el San
José
al norte
y el Nuevo
al sur.
Las costas
de esta
península
continúan
presentando
acantilados
en muchos
lugares,
playas
en otros
y se destacan
playas
pedregosas
que son
las preferidas
por los
elefantes
marinos
para su
asentamiento.
Como rasgo
particular
presenta
al este
la Caleta
Valdés,
protegida
por un
gran banco
de pedregullo.
Por otra
parte
vemos
la Punta
Delgada
que forma
una restinga
de 2 km
de largo
y el Golfo
Nuevo
que tiene
la característica
de ser
el área
más
abrigada
de toda
la costa
patagónica.
Su abertura
máxima
es de
13 km
entre
el morro
Nuevo
y la punta
Ninfas.
Generalmente
sus costas
son abruptas
pero en
algunos
sectores,
como en
Puerto
Madryn,
las barrancas
se retiran
varios
kilómetros
tierra
adentro.
Las costas
son un
sector
muy dinámico
desde
el punto
de vista
biológico
donde
se produce
un gran
intercambio
energético
entre
el océano,
la atmósfera
y la superficie
terrestre.
La zona
intermareal
tiene
una fauna
y flora
propias
que de
alguna
forma
se benefician
con ese
cambio
diario
entre
la pleamar
y la bajamar,
que produce
variaciones
notables
de humedad,
temperatura
y luz,
siendo
las formas
vinculadas
con la
vida marina
las que
dominan
ese espacio
de transición.
Geomorfología
chubutense
Desde
una mirada
geológica
se puede
decir
que el
territorio
chubutense
esta asentado
sobre
el cratógeno
de Patagonia,
que aflora
en algunos
lugares,
y que
fue modelado
por una
serie
de fenómenos
geológicos
de complicada
trama.
Hubo movimientos
epirogénicos
de ascenso
y descenso
con posteriores
avances
y regresiones
marinas
que dejaron
abundante
sedimentación
alternada
con estratos
continentales.
Junto
con la
actividad
volcánica,
a fines
de la
era Secundaria,
se levantó
el plegamiento
de los
Patagónides,
formado
en un
geosinclinal
al oeste
de la
Provincia,
que sería
precursor
del movimiento
más
importante
de la
región:
el plegamiento
andino
del Terciario
que no
sucedió
de la
misma
forma
en toda
la cordillera.
En la
parte
correspondiente
a la provincia
del Chubut-
y más
allá
de ese
límite-
se produjeron
fracturas,
elevaciones
y descensos
diferenciados,
dislocamientos,
hundimientos
en cuyas
depresiones,
más
tarde,
se formaron
grandes
masas
de hielo
durante
la glaciación
pleistocénica
que ocupó
gran parte
de la
cordillera
y que
al retirarse
dejó
formados
grandes
lagos.
Estos
procesos
dejaron
configurado
un relieve
típicamente
patagónico:
mesetas
y sierras,
alternadas
con bajos
y cuencas
lacustres
a lo que
habría
que agregar
las escotaduras
de bordes
redondeados
que forman
los golfos
del litoral
atlántico
(Bernades,A.,1982).
A los
fenómenos
tectónicos
se sumaron
como elementos
modeladores
los que
ocasionó
la acción
fluvial
- valles
y cañadones-
y eólica
al formar
lo que
se denomina
lagunas
de deflación.
Luego,
sobre
este relieve,
durante
el Terciario,
se extendieron
coladas
de basalto
continuando
el proceso
de avance
y retroceso
marino.
Trataremos
someramente
las grandes
unidades
morfológicas
que dejó
plasmado
en el
relieve
esta serie
de complejos
procesos
geológicos.
En primer
término
corresponde
mencionar
la Cordillera
de los
Andes
que no
forma
una línea
continua,
sino que
incluye
cordones
trasversales
y sierras
bajas.
Estos
cordones
se hallan
separados
por valles
trasversales
que tiene
orientación
este-oeste
donde
se formaron
lagos
glaciarios
y valles
fluviales.
Los cerros
de esta
parte
de la
cordillera
son, en
comparasión,
de escasa
altura,
con cumbres
de aristas
y con
nieve
a partir
de los
2.000
metros
sobre
el nivel
del mar.
Los cerros
más
altos
de la
Provincia
del Chubut
son el
Dos Picos
con 2515
m.s.n.m.(el
más
alto),
el Co.
Mineral
con 2014,
el Steffen
con 2108,
el Barros
Arana
con 2289,
el Alto
Nevado
con 2255
y muchísimos
más
cuyas
alturas
oscilan
entre
los 1000
y 2000
metros.
Otra formación
destacable
del relieve
son las
elevaciones
correspondientes
al sistema
Patagónides,
cuya característica
más
destacable
es la
escasa
altura
de los
cerros
que promedian
los 300
metros
sobre
el nivel
del mar.
Se desarrollan
de norte
a sur
y están
separados
de los
Andes
por lo
valles
de los
ríos
Senguer,
Genoa,
Langiñeo
y los
ríos
Chico-Chubut
y aparecen
algunas
elevaciones
en las
mesetas.
Estas
últimas
constituyen
otro elemento
destacable
del relieve
y van
formando
“peldaños”
que ascienden
de este
a oeste
y algunas
tiene
amplias
superficies
planas
–
llamadas
pampas
–
, mientras
que otras
poseen
pequeños
cerros
o lomas.
Por último
vemos
los valles
o los
bajos
hacia
donde
descienden
los cañadones;
valles
generalmente
secos
que corresponden
a afluentes
temporarios
o a ríos
hoy desaparecidos
(Bernades,
A., 1982).
Los bajos
están
formados
por lagunas,
mayormente
temporarias,
siendo
el Sarmiento
el de
mayor
tamaño
y en él
se formaron
dos grandes
lagos
como lo
son el
Musters
y el Colhué
Huapi.
Las vertientes
de los
principales
ríos
se dirigen
hacia
el Atlántico,
donde
termina
una costa
abrupta
que forma
acantilados
de más
de 150
metros
de altura,
alternándose
con sectores
de playa.
Hidrografía
El sistema
de los
cursos
de agua
es consecuencia
directa
del relieve,
por lo
que la
red hidrográfica
y lacustre
de la
Provincia
del Chubut
se desarrolla
con mayor
importancia
en los
valles
intermontanos
que forjó
la historia
geológica
del lugar.
Desde
la cordillera
bajan
cursos
de agua
que sólo
reciben
tributarios
en su
tramo
superior
y muchos
finalizan
su desarrollo
en las
zonas
áridas
de la
meseta
patagónica.
En esta
parte
de los
Andes
se da
la paradoja
de que
muchos
ríos
que nacen
al este
de la
misma,
desembocan
en el
Pacífico,
circunstancia
que dificulta
la aplicación
del “divortium
acquarum
“
para la
fijación
del límite
con Chile.
En la
cordillera
encontramos
una serie
de lagos
que de
norte
a sur,
los más
importantes,
son: Puelo,
Epuyén,
Cholila,
Lezama,
Rivadavia,
Menéndez,
Futalaufquen,
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