Caleta Valdés

Reserva Natural Turística- Chubut
 

EDICION PROVISORIA - EN PROCESO DE DIAGRAMACION

Categoría
A la unidad de conservación analizada se le asignó la categoría de reserva natural turística.

Ubicación
La Reserva Natural Turística Caleta Valdés está situada en el noreste de la Península de Valdés – Provincia del Chubut – en las coordenadas geográficas de los 42° 46’ de Lat. S. y 63° 38’ de Long. O. Los límites del área, según la Ley de creación son : “ de la marea alta media de su borde interno oeste, salvo lo involucrado por las instalaciones de esquila de la Estancia Valdés Creek, que se exceptúan con máximo de quinientos (500) metros lineales de litoral. Se exceptúan las tierras propiedad del Estado Nacional Argentino (Armada Argentina) ubicadas en el faro de Punta Delgada con una superficie de 550 hectáreas del lote N° 96; los lotes Nos. 21,22 y 23 (Punta Buenos Aires) con una superficie de 395 ha., y la fracción del lote 41 (Ruinas Históricas del Fuerte San José) con una superficie aproximada de 4 ha. Dista a unos 75 kilómetros de la localidad de Puerto Pirámide.

Superficie
El área natural protegida que se analiza cuenta con 10.000 hectáreas.

Fecha e instrumento legal de creación
El 11 de marzo de 1983 se sanciona la Ley N° 2.161 que pone en funcionamiento el Sistema Provincial de Conservación del Patrimonio Turístico y crea e incorpora varias áreas al mencionado Sistema entre la que cuenta Caleta Valdés.

Relieve
Una formación muy particular que presenta la Península de Valdés en su borde externo (este) es la Caleta Valdés. Esta consiste en una larga lonja de tierra que se extiende en sentido norte-sur y está unida al continente en su extremo norte. Posee unos 30 kilómetros de largo y un ancho variable que va desde un centenar de metros hasta los 2000 en la parte más ancha (norte). Por otra parte está la cala, o sea la intrusión marina que se produjo entre el continente y la porción de tierra paralela a la costa, que tiene un ancho menor que oscila entre los 100 y 300 metros, medida que varía también de acuerdo a las mareas.
En la parte norte, esta espiga de tierra, presenta lagunas temporarias que, con el agua de lluvia que reciben, ofrecen ese vital elemento a la fauna terrestre que deambula en esta zona. También hay pequeñas islas donde todos los indicios hacen suponer que nunca hubo ganado ovino ni de otro tipo, situación que no se da en otro lugar de la Península Valdés.
Desde una mirada geológica se puede decir que el territorio chubutense esta asentado sobre el cratógeno de Patagonia, que aflora en algunos lugares, y que fue modelado por una serie de fenómenos geológicos de complicada trama. Hubo movimientos epirogénicos de ascenso y descenso con posteriores avances y regresiones marinas que dejaron abundante sedimentación alternada con estratos continentales. Junto con la actividad volcánica, a fines de la era Secundaria, se levantó el plegamiento de los Patagónides, formado en un geosinclinal al oeste de la Provincia, que sería precursor del movimiento más importante de la región: el plegamiento andino del Terciario que no sucedió de la misma forma en toda la cordillera. En la parte correspondiente a la provincia del Chubut- y más allá de ese límite- se produjeron fracturas, elevaciones y descensos diferenciados, dislocamientos, hundimientos en cuyas depresiones, más tarde, se formaron grandes masas de hielo durante la glaciación pleistocénica que ocupó gran parte de la cordillera y que al retirarse dejó formados grandes lagos. Estos procesos dejaron configurado un relieve típicamente patagónico: mesetas y sierras, alternadas con bajos y cuencas lacustres a lo que habría que agregar las escotaduras de bordes redondeados que forman los golfos del litoral atlántico (Bernades,A.,1982). A los fenómenos tectónicos se sumaron como elementos modeladores los que ocasionó la acción fluvial- valles y cañadones- y eólica al formar lo que se denomina lagunas de deflación. Luego, sobre este relieve, durante el Terciario, se extendieron coladas de basalto continuando el proceso de avance y retroceso marino. Trataremos someramente las grandes unidades morfológicas que dejó plasmado en el relieve esta serie de complejos procesos geológicos. En primer término corresponde mencionar la Cordillera de los Andes que no forma una línea continua, sino que incluye cordones trasversales y sierras bajas. Estos cordones se hallan separados por valles trasversales que tiene orientación este-oeste donde se formaron lagos glaciarios y valles fluviales. Los cerros de esta parte de la cordillera son, en compasión, de escasa altura, con cumbres de aristas y con nieve a partir de los 2.000 metros sobre el nivel del mar. Los cerros más altos de la Provincia del Chubut son el Dos Picos con 2515 m.s.n.m.(el más alto), el Co. Mineral con 2014, el Steffen con 2108, el Barros Arana con 2289, el Alto Nevado con 2255 y muchísimos más cuyas alturas oscilan entre los 1000 y 2000 metros. Otra formación destacable del relieve son las elevaciones correspondientes al sistema Patagónides, cuya característica más destacable es la escasa altura de los cerros que promedian los 300 metros sobre el nivel del mar. Se desarrollan de norte a sur y están separados de los Andes por lo valles de los ríos Senguer, Genoa, Langiñeo y los ríos Chico-Chubut y aparecen algunas elevaciones en las mesetas. Estas últimas constituyen otro elemento destacable del relieve y van formando “peldaños” que ascienden de este a oeste y algunas tiene amplias superficies planas – llamadas pampas – , mientras que otras poseen pequeños cerros o lomas. Por último vemos valles o los bajos descienden los cañadones, valles generalmente secos que corresponden a afluentes temporarios o a ríos hoy desaparecidos (Bernades, A., 1982). Los bajos están formados por lagunas, mayormente temporarias, siendo el Sarmiento el de mayor tamaño y en él se formaron dos grandes lagos como lo son el Musters y el Colhué Huapí. Las vertientes de los principales ríos vierten hacia el Atlántico donde termina una costa abrupta que forma acantilados de más de 150 metros de altura, alternándose con sectores de playa.

Hidrografía
En la zona de la Reserva Natural Turística Caleta Valdés es oportuno señalar algunas características del océano Atlántico. Las amplitudes de mareas presentan grandes oscilaciones tendiendo a ser mayores hacia el sur, en la Provincia de Santa Cruz. En la zona de Puerto Madryn por ejemplo, en momento de sicigia, la amplitud llega a unos 6 metros aproximadamente y la salinidad al 34%. La zona de contacto entre el mar y el continente se prolonga por debajo del nivel de las aguas a los largo de una zona más o menos extensa cuyas características están vinculadas con el relieve sobre el nivel marino. Esta zona, cuya profundidad se acerca a los 200 metros, es lo que se conoce como plataforma continental. La morfología litoral y submarina tiene un rol muy importante en la determinación de los ambientes marinos, ya que ello influye en la temperatura, salinidad y turbidez de las aguas y en su cantidad de nutrientes que permiten el desarrollo de la vida. La zona litoral, es decir la que ocupa el espacio donde transcurre la bajamar y la pleamar, es adecuada para aquellas formas de vida adaptadas a vivir temporariamente en forma subacuática. Por debajo del nivel de la bajamar se observan dos zonas características: el nerítico(la parte que ocupa la plataforma continental ) y el oceánico que juntos forman la zona pelágica, en cuya superficie o debajo de esta tiene lugar el proceso de la fotosíntesis. Mas allá de esta zona ya comienza el sector afótico, es decir, donde no llega la luz.
El sistema de los cursos de agua es consecuencia directa del relieve, por lo que la red hidrográfica y lacustre de la Provincia del Chubut se desarrolla con mayor importancia en los valles intermontanos que forjó la historia geológica del lugar. Desde la cordillera bajan cursos de agua que sólo reciben tributarios en su tramo superior y muchos finalizan su desarrollo en las zonas áridas de la meseta patagónica. En esta parte de los Andes se da la paradoja de que muchos ríos que nacen al este de la misma, desembocan en el Pacífico, circunstancia que dificulta la aplicación del “divortium acquarum “ para la fijación del límite con Chile. En este sector cordillerano encontramos una serie de lagos que de norte a sur, los más importante son: Puelo, Epuyén, Cholila, Lezama, Rivadavia, Menéndez, Futalaufquen, Situación, Laguna Rosario, Gral. Vintter y La Plata, entre muchos otros de tamaño pequeño en relación a los nombrados. El Futaleufú es uno de los ríos de mayor caudal de la región con unos 300 m3. por segundo. El sistema del Carrenleufú, que nace en el Lago Vintter, corre de sur a norte y luego de recorrer territorio argentino va a morir al Pacífico. Sus avances hacia el este llegan a zonas áridas y se pone en contacto con algunos tributarios del Atlántico.
Esta cuenca está integrada principalmente por el río Chubut y sus tributario el Senguer, que nace en los Lagos La Plata –Fontana, y el Chico, que lo hace del Lago Colhué Huapi. Todos los ríos de la Provincia tienen sus caudales sujetos al régimen de lluvias invernales y del deshielo en primavera. Chubut cuenta con dos represas: el embalse sobre el río Futaleufú, que forma el espejo de agua denominado Amutui Quimei y sobre el río Chico-Chubut que forma el embalse Florentino Ameghino.

Clima
La provincia del Chubut presenta dos sectores climáticos bien diferenciados y un tercero no tan distinto al de la zona oriental. Por un lado tiene un clima húmedo y frío al oeste de los picos más elevados de la cordillera y hacia el oriente de los mismos el clima es árido y con temperaturas más elevadas. El sector mencionado en primer término está muy influenciado por el Anticiclón del Pacífico, que provoca el choque de sus fuertes vientos contra las mayores elevaciones que al ascender inducen la formación de abundantes precipitaciones y nevadas, con registros que oscilan entre los 700 y 2000 mm anuales. Esto hace que encontremos zonas con bosques bastante abundantes en especies vegetales que contrastan notoriamente con la superficie del resto de la Provincia. Dada la alta humedad ambiente del sector occidental las amplitudes térmicas son poco marcadas y al ascender, lógicamente, el frío aumenta y hace que haya picos con nieves eternas. El panorama en la región extraandina presenta una vegetación esteparia con precipitaciones que rondan los 200 mm anuales y las temperaturas oscilan entre medias anuales inferiores a los 8°C y superiores a los 10°C en la zonas más bajas y próximas al mar, que pueden definir al clima como templado y con grandes amplitudes térmicas diarias. El viento predominante es el del oeste- que permanece en forma constante- y la proximidad marítima no llega a modelar demasiado el clima debido a la altura de sus costas con acantilados que sobrepasan los 150 metros. Un tercer tipo de clima de Chubut afecta el ángulo noreste de la provincia y la Península Valdés, con veranos cálidos y breves e inviernos fríos . Podría definírselo como de transición entre los climas templados del centro del país, con mayores precipitaciones en los meses cálidos, y los climas fríos y con lluvias invernales, típicos de la patagonia . Esta tercera categorización climática afecta a la Reserva Natural Caleta Valdés.

Flora
Según la clasificación propuesta por Burkart, et al.(1999) elaborada para el Programa de Desarrollo Institucional Ambiental, coordinado por la Secretaría de Recursos Naturales de la Nación y la Administración de Parques Nacionales, en la provincia del Chubut se sitúan tres biorregiones bastante bien diferenciadas. Una angosta franja al este que corre de norte a sur ocupa la biorregión de los bosques patagónicos; luego un espacio semejante a un rectángulo, que ocupa menos de un cuarto del territorio, en el extremo noreste, corresponde a la biorregión del monte de llanuras y mesetas y el resto de la Provincia- un alto porcentaje de su territorio- se incluye en la biorregión estepa patagónica. La primera de las regiones mencionadas está compuesta por bosques densos pero con poca variedad de especies, las que