Punta Lara

Reserva Natural Integral - Buenos Aires
 

Reserva Natural Punta Lara
Provincia de Buenos Aires

Es un verdadero relicto de la formación florística denominada selva en galería- el más austral- con una variada representatividad de especies provenientes de Misiones a través de las aguas las del río Uruguay en mayor medida – y también del Paraná – que son excelentes transportes de semillas o partes vegetales que permitieron la existencia de esta pequeña selva en la provincia de Buenos Aires. Además de una veintena de especies de porte arbóreo se pueden apreciar lianas, enredaderas, una epífita y arbustos de muchas especies que en conjunto dan un aspecto verdaderamente selvático. La fauna tetrápoda que se destaca por su diversidad son las aves.


Categoría
Reserva Natural Integral (Equivalente UICN: Reserva Natural Estricta).Ubicación
El área protegida tratada está ubicada a pocos kilómetros al norte de la ciudad de La Plata, sobre la margen del Río de la Plata. Sus coordenadas son 34† 48’ Lat. S y 58† 00’ Long. O. La otra localidad cercana es Ensenada que está a unos 15 kilómetros.

Superficie
La superficie del Área Protegida Punta Lara asciende a 31 hectáreas. Luego, distintas normativas, crearon áreas protegidas contiguas o que abarcaban a la original, con las que el conjunto asciende a las 3.000 hectáreas (Selva Marginal de Hudson, del Parque Provincial Pereyra Iraola y la R.N.I. Punta Lara).

El objetivo general de creación de esta unidad de conservación fue preservar sus características naturales específicas y propender al incentivo de la investigación. La finalidad más específica para establecer el área protegida fue salvaguardar la representatividad – en escala mucho más sencilla- esta muestra de selva misionera.

Fecha e instrumento legal de creación
El Decreto 18529 del año 1949 es el primer instrumento legal que ampara esta área protegida. Luego ratifican y modifican algunos aspectos, el Decreto N† 5421 del año 1958 y las Leyes Provinciales N† 11.544 y 12.814.

Relieve
El territorio bonaerense está comprendido en gran parte de su superficie a la región pampeana, cuya característica principal es presentar una gran llanura formada por acumulación, predominantemente de sedimentos de origen continental. De origen marino, sólo se presenta una franja costera litoral, con una variedad de ambientes que le otorgan gran riqueza en su biodiversidad.

Tales fisonomías son grandes extensiones de playas que se extienden por cientos de kilómetros, una zona de cangrejales que ocupa un gran sector de la Bahía del Samborombón y la albúfera de Mar Chiquita que está rodeada por cordones medanosos y de conchillas. El manto sedimentario, generalmente recubierto por una capa de loess. Es de espesor variable y se apoya sobre un basamento rígido que yace a diferentes profundidades, ya que se fracturó en bloques de comportamiento diferencial (Chiozza, et al.) 1982). Esto dio lugar a la formación de la depresión tectónica que originó el Río Salado, conocida como Pampa Deprimida, que cubre un amplio sector del noreste provincial que en la parte oriental, en la desembocadura del mencionado río en la Bahía del Samborombón, donde la ya mencionada línea de dunas y elevaciones de conchillas obran como contenedoras del agua que circula hacia la costa rioplatense y favorecen la formación de lagunas.

Otra región se denomina Pampa Ondulada y se trata de un bloque levantado que se extiende al noreste del Salado cayendo con suave pendiente hasta el borde de la escarpada barranca que enmarca el valle del Paraná. El nombre deriva de una serie de ondulaciones resultantes del modelo impreso por la gran cantidad de ríos y arroyos que excavaron en el pasado amplios valles aterrazados por lo que escurren zigzagueantes y, a causa del movimiento de ascenso de la zona, entallando sus cauces en la terraza baja, sobre la que desbordan en ocasión de lluvias excepcionales (Chiozza, et al, 1982).

La zona noroeste de la provincia es una llanura medanosa con gran cantidad de lagunas y bañados que se sitúan en zonas circundadas por médanos. Al estar el sustrato impermeable muy próximo a la superficie se dificulta la infiltración y estos espejos de agua pueden desaparecer por evaporación – al ser muy llana la región- o en caso de grandes lluvias provocar inundaciones. Otra región fisonómica es la planicie elevada o interserrana que se extiende hacia el oeste y sur de las anteriores y como su nombre los señala se caracteriza por una gradual elevación del terreno hasta formar serranías, pocos cursos de agua, presencia de lagunas salitrosas y de dunas.

Al noreste de esta región se ubica el sistema de Tandilla que, con rumbo noroeste-sureste, se extiende desde la depresión del Vallimanca hasta la costa atlántica. Se trata de un sistema muy antiguo, de cerros bajos, aplanados en sus cimas. Al suroeste del territorio provincial hay otra formación orográfica, de mayor altura que la anterior, con el Cerro Tres Picos de 1.243 m.s.n.m. y denotan ser de la era Paleozoica. El Sistema de Ventania, tal el nombre que lleva esta formación, se constituye en un elemento dispersor de aguas y las que descienden por sus laderas llenan cubetas alojadas a lo largo de una línea de falla, que cuando ocurren muchas precipitaciones se encadenan entre sí y alimentan a las lagunas de Guaminí y el caudal del arroyo Vallimanca.

La zona de la Reserva de Punta Lara está ubicada sobre un albardón de algo menos de 100 a 500 metros de ancho que separa los terrenos bajos e inundables del Río de la Plata. En general, encontramos un suelo arcilloso-limoso muy húmedo y con poco contenido de humus y los albardones son calcáreos, formados por conchillas subfósiles.

Hidrografía
La Reserva Natural Punta Lara está sobre la vera del río más importante de la provincia de Buenos Aires, que es el Río de La Plata, y está atravesada por un arroyo denominado Las Cañas. En efecto, la provincia tiene gran parte del norte de su litoral bañado por las aguas del Río de Plata, receptor de una gran cuenca fluvial y debe considerárselo como una continuidad morfológica e hidrológica del Paraná y también recibe las aguas del río Uruguay. Geológicamente, su lecho tiene una historia de ingresiones y regresiones marinas.

En un primer momento penetraron las aguas del Atlántico formando un golfo marino que comprende actualmente parte del Delta del Río Paraná y todo el Río de la Plata. En el fondo de este golfo, de poca profundidad, desemboca un estuario de aguas salobres, del Paraná Belgranense, cuyos sedimentos afloran a los largo de la margen derecha del río Paraná (Castellanos, 1975). Con posterioridad a este acontecimiento - Pampeano Superior- los depósitos continentales avanzaron sobre este golfo y se formó el actual Delta del Paraná y su prolongación en el Río de la Plata. Y un tercer episodio geológico fue una trasgresión marina, denominada Querandina, que invadió el Delta del Río de la Plata, arrastrando las islas y dejando la configuración que vemos en la actualidad.

La gran cantidad de bancos que hay en su lecho frenan el desplazamiento del agua y facilitan el depósito de sedimentos. En sus comienzo tiene un ancho que se aproxima a los 40 kilómetros y llegando aguas abajo supera los 180, entre la punta Norte del Cabo San Antonio y Cabo Santa María en la República Oriental del Uruguay (Castellanos, 1975). Los afluentes que recibe desde la provincia de Buenos Aires son los ríos Luján, Matanza, Samborombón y el Salado del Sur. Su caudal está muy influenciado por los vientos, es decir cuando sopla viento del oeste – pampero- las aguas de desplazan hacia las costas uruguayas y con el viento del sudeste invaden las costas bonaerenses.

Al sur de la Bahía del Samborombón llegan al océano Atlántico ríos y arroyos cortos, originados en las Sierras de Tandil y de la Ventana como el Napaleofú, Quequén, Claromecó y Sauce Grande.

Clima
La Reserva de Punta Lara posee un clima templado- cálido debido a una acción atenuante de las bajas temperaturas que se produce en el estuario del Río de la Plata. Las temperaturas extremas de excepción se sitúan en unos 42† C la máxima y 4† C bajo cero la mínima, siendo la media de 16† C. Las heladas son escasas y se producen en los meses de junio y julio. Las precipitaciones superan levemente los 1.000 mm anuales. La provincia de Buenos Aires, en su conjunto, tiene como principal influencia las corrientes que recibe por parte del anticiclón del Atlántico Sur y su carácter de gran llanura permite también la injerencia de otros vientos como el proveniente del oeste - conocido como pampero- que es fresco y seco, y del polar del sector sur.

Flora
Distintos autores durante mucho tiempo han esbozado clasificaciones fitogeográficas del territorio argentino. Entre las principales se puede mencionar a la de Hauman (1920,1931), Frenguelli (1941), Castellanos y Pérez Moreau (1945), Parodi (en 1945 y 1964), Cabrera (desde la primera en 1951 hasta 1976) y últimamente se elaboró en el ámbito de la Secretaría de Medio Ambiente y la Administración de Parques Nacionales, un trabajo de clasificación en Eco-regiones elaborado por Burkart, et al. (1999), que es bastante coincidente con el de Cabrera, pero tiene algunas subdivisiones de las provincias que señala aquel autor. En estas páginas, en la mayoría de las monografías realizadas, se optó por esta última categorización.

Hay bastante coincidencia entre todas estas clasificaciones, en incluir la mayor parte del territorio de la Provincia de Buenos Aires en el ámbito de una región que llaman “pampa” o “pradera pampeana”. Este vocablo viene del quichua y significa algo así como “gran llanura” y por extensión, se aplicó también en otras zonas del país para señalar espacios con esas características. Siguiendo la clasificación de Burkart, et al.(1999) además de la Eco-región Pampa, el extremo sur se ubica en la Eco-región del Espinal y el extremo noreste, en un angosta franja se desarrolla la Eco-región del Delta e Islas del Paraná.

Lo más destacable que posee la Reserva Natural de Punta Lara es albergar el exponente más austral de las "selvas en galería" que bordean los ríos Paraná y Uruguay, con vegetación subtropical que llega al lugar por semillas - e incluso porciones de vegetales - transportadas por los ríos Paraná y Uruguay que luego se diluyen en las aguas del Río de la Plata. Este fenómeno es muy común que suceda y es uno de los medios de traslación o dispersión que utilizan las semillas vegetales. La zona presenta la típica característica de selva, con grandes árboles que mantienen la humedad de la atmósfera y del suelo, favoreciendo el desarrollo de vegetales inferiores y en el ambiente predomina la escasa luz. Hay cerca de veinte especies de árboles, muchos de los cuales provienen de la selva misionera siendo el río Uruguay más transportador de semillas que el Paraná. Se observa más especies características de las selvas en galería del primero que de este último.

Las especies de porte arbóreo más abundante son el laurel blanco (Ocotea acutifolia), una laurácea que es el árbol de mayor porte de esta comunidad, el chal-chal (Allophyllus edulis), con unos pequeños frutos rojos comestibles, el mata ojo (Pauteria glomerata) llamada así por la molestia en la vista que produce el humo de la combustión de su madera, el lecherón (Sebastiana brasiliensis), la llamada yerba del bugre en el norte (Lochocarpus nitidus), de vistosas flores azuladas y a veces de otros tonos, el seibo (Eritryna crista-galli), la espina de bañado (Citharexylum montevidensi), el canelón (Rapanea loretziana), el arrayán de las islas (Blepharocalyx salicifolius), el palo amarillo o guayaibí (Terminalia australis) con vistosas floración dispuesta en capítulo y cuyas hojas en época otoñal tienen una tonalidad amarilla vistosa, el curupí ( Sapium haematospermun), el saúco común ( Sambucus australis) y el exótico ligustro (Ligustrum lucidum) que tanto daño hace a la flora nativa, y otras especie más con las que se llegaría a las veinte mencionadas al principio.

La profusión de enredaderas, liliáceas y epífitas contribuyen