Punta Cierva

ASPA 134 - Antártida
 

DIAGRAMACION PROVISORIA

“PUNTA CIERVA”
Antártida Argentina

 

 

Categoría

El Tratado Antártico, como uno de los principales instrumentos de protección, definió la calidad de zonas protegidas, que se hicieron efectivas en la categorización estipulada en la Recomendación III-8 del año 1966. En esta se establecen las siguientes clases de áreas naturales protegidas (luego modificadas por el Protocolo de Madrid):

* Zonas Especialmente Protegidas (ZEP) o Specially Protected Areas (SPA). Son consideradas tales aquellos sitios que posean un interés científico excepcional, por lo que las actividades están restringidas al máximo. Dentro de esas áreas está prohibido:
1. Arrancar cualquier planta originaria, a no ser de conformidad con una autorización.
2. Transitar con cualquier vehículo.
3. Provocar disturbios a la fauna y a otros componentes no biológicos del ambiente.
Estas áreas no poseen planes de manejo porque no se contempla ningún tipo de intervención humana más que la presencia de los científicos abocados a estudios de campo.

* Sitios de Especial Interés Científico (SEIC) o Site of Special Scientific Interest (SSSI). A semejanza de la categoría anterior protege la zona con interés científico importante pero además ampara de una forma especial el trabajo de investigación que se esté realizando en el área. Muchas estudios sobre poblaciones animales no permiten la menor alteración del ambiente natural dado que si la hubiere incidiría de inmediato en el comportamiento de los animales bajo minuciosa observancia.

A partir del año 1991, las naciones integrantes del Sistema del Tratado Antártico aprobaron el Protocolo al Tratado Antártico Sobre Protección del Medio Ambiente (Protocolo de Madrid). El Anexo V de dicho Protocolo establece un cambio dentro del esquema de áreas protegidas en la Antártida, creando dos nuevas categorías que reemplazarán a las existentes.

- Zonas Antárticas Especialmente Protegidas - Antarctic Special Protected Areas (ASPAs) Dentro de esta categoría se involucra a cualquier zona, terrestre o marina en la que deban ser protegidos sus valores científicos, estéticos, históricos o naturales. Los actuales Sitios de Especial Interés Científico y las Zonas Especialmente Protegidas, designados como tales por anteriores Reuniones Consultivas se reasignarán como ASPAs a partir de que el Protocolo de Madrid entre en vigencia. Si bien el tratado entró en vigencia en el año 1998, aún no se concretó el pase de categoría a los SEICs bajo administración Argentina.
- Zonas Antárticas Especialmente Administradas - Antarctic Special Management Areas (ASMAs). Estas zonas afectan sectores marinos o terrestres y tienen como objetivo contribuir al planeamiento y coordinación de diferentes tipos de actividades, evitar posibles conflictos, mejorar la cooperación entre las Partes y reducir al mínimo los impactos ambientales adversos.

Ubicación

Situada en el noroeste de la Península Antártica, la reserva Sitio de Especial Interés Científico “Punta Cierva” tiene por coordenadas 64° 10´ Lat. S y 60° 57’ Long. O. Está sobre la costa sur de la caleta Cierva, la que se encuentra al norte de la Bahía Hughes. También incluye la Isla Apéndice, Rivera o Sterneck, la isla José Hernández o Bofia y los islotes López o Midas . Aunque la zona intermareal de cada una de estas áreas está incluida en el Área, el ambiente marino submareal no está incluido. Está próxima a la Base Primavera de la República Argentina.

Superficie

Por la razón que el Sitio Punta Cierva ocupa una zona intermareal importante no es posible determinar una superficie precisa de la unidad de conservación.

Fecha e instrumento legal de conservación

Originariamente el área fue designada como Sitio de Especial Interés Científico N°15 bajo la Recomendación XIII del Tratado Antártico promulgada en el año 1985. El Sitio prospectado posee un gran valor científico debido a la presencia de importantes colonias de aves como pingüinos papúa, skúas, cormoranes, petreles de las nieves, gaviotas cocineras, un abundante desarrollo de cobertura de vegetación y una flora diversa que incluye las dos especies de plantas con flores antárticas y hepáticas así como fauna invertebrada asociada. Su área litoral posee abundantes pozas de marea en las que se encuentra un gran número de invertebrados marinos.

Relieve

El área del “Sitio de Especial Interés Científico “Punta Cierva” está limitada, por el nordeste, por un pequeño glaciar de valle, llamado Mamut, que desemboca, junto con otros dos glaciares (el Grande y el Chico), en la caleta Cierva. Se destacan tres picos: el cerro Mojón, de 280m; el Escombrera, de 323m, y el Chato, de 600m, cuyas ubicaciones configuran una zona en declive, con pendiente fuerte hacia el sur, cubierta permanentemente por nieve, y otra, con una extensión aproximada de 3 km2, de pendiente moderada a suave hacía el norte, libre de nieve durante el verano (Quintana, et al, 1996).

Podemos señalar a grandes rasgos que en el Continente Antártico se sitúan dos partes diferenciadas no solo convencionalmente sino, principalmente, por su constitución geológica distinta: la ubicada al este del meridiano de Greenwich y su antemeridiano correspondiente, denominada Antártida Oriental, de origen precámbrico, y la denominada Occidental más moderna, situada al oeste del mencionado meridiano sector al que pertenece la parte Argentina. La Antártida Oriental está constituida fundamentalmente por una enorme meseta tabular, con sus costas muy regulares y representa aproximadamente más del 70% del continente. En cambio, el sector occidental tiene un relieve mucho más accidentado, sus costas son muy irregulares y está constituido por rocas sedimentarias plegadas de edad Mesozoica y Cenozoica que reposan sobre un basamento más antiguo de rocas metamórficas e intrusivas de tipo andino (Beltramino, 1980).

Las islas que conforman el Arco Argentino o de Scotia son una prolongación de la cordillera de los Andes incluyendo la propia Península Antártica -conocida también como Tierra de San Martín o Tierra de Graham- . Así parece indicarlo la semejanza de la mencionada cadena montañosa con los Antartandes, la correspondencia de depósitos sedimentarios - mesozoicos y cenozoicos - y las rocas volcánicas del ciclo eruptivo andino- patagónico, peninsular antártico e insular de las Shetland del Sur (A.I. de C., 1.982). Así como se afirma el origen único de las islas Georgias del Sur, Orcadas del Sur y Shetland del Sur se señala la distinta génesis del cordón volcánico de las islas Sandwich del Sur, el cual sería de origen más reciente. Las formación volcánica más conocida es la de la isla Decepción que con forma de media luna es un verdadero cráter hundido y luego invadido por el mar, con un diámetro externo cercano a los 16 kilómetros. Allí se produjeron erupciones volcánicas hacia 1842 y recientemente en la década de 1960. Esta isla sería el extremo sur de una cadena de volcanes que pasa por las Shetland del Sur y sigue el recorrido del archipiélago.

Desde el punto de vista tectónico en la parte occidental se registran plegamientos producidos a partir del Jurásico y también desde fines del Cretácico a comienzos del Terciario. Es importante destacar que antes de producirse la deriva continental la Antártida formaba una unidad con América del Sur, Africa, sur de la India y Australia, conjunto de tierras que se denominó Gondwana y que aproximadamente al final del Paleozoico se inicia el fraccionamiento de este supercontinente. La nieve se acumula durante todo el año y hasta cierta profundidad se puede distinguir la recientemente acumulada de la que ya se empezó a transformar por el peso de las capas superiores en una especie de hielo que se denomina firn.

En las capas más próximas a la superficie la densidad de la nieve se estima en 0,3 gramos por centímetro cúbico (Beltramino,1980). A medida que se desciende los cambios que se producen en esa capa de nieve son : recristalización de los granos, el material se hace cada vez más denso, los cristales son mayores y disminuye la presencia de burbujas de aire. Ya a una profundidad de unos 10 metros la nieve pudo haber alcanzado una densidad de 0,5 gramos por centímetro cúbico y entre los 50 y 100 metros ésta se estima 0,8 gr. por cm3. formándose hielo sin porosidades. Este proceso de transformación de la nieve es lento, y es más rápido en las costas que en el Polo, donde se estima que puede durar unos 1.000 anos. Los hielos antárticos se desplazan por las fuerzas combinadas de la gravedad y del peso de la acumulación. Los glaciares son típicos de las zonas costeras de la península y de las islas y raros en el interior del continente donde el hielo forma unidad muy compacta.

La parte Argentina está integrada básicamente por la Península Antártica o de San Martín, bordeada por el mar de Weddell al oriente y el de Bellingshausen al occidente, que tiene una forma de “S” estirada, con su base mucho más ancha que el extremo norte el que está rodeado por gran cantidad de islas e islotes. La parte occidental está dominada por un relieve de meseta que no supera en general los 2.000 metros de altura; hacia el este, se encuentra la cadena de los Antartandes, que recorre la península a los largo de toda su extensión .Esta cadena es de la misma edad de la Cordillera de los Andes y se la considera estructuralmente vinculada a ella a través de un arco insular, las llamadas Antillas del Sur, compuesto por las Georgias del Sur, Orcadas del Sur, Sandwich del Sur y Shetland del Sur. Al oeste de la Península, y próximas a su base, están las islas Alejandro I y Belgrano, que forman la bahía Margarita. Al norte de éstas, aparecen dos archipiélagos: el de Palmer y el de las Shetland del Sur formado por las islas Baja, Smith, Decepción, Nevada, Livingston, Greenwich, Roberts, Nelson, 25 de Mayo, Elefante y Clarence, las que dejan entre sí muchos canales navegables. Es destacable que en la isla Decepción se manifiesta actividad volcánica, aunque no es el único lugar. El sector Argentino es el que posee la mayor superficie despajada de hielo del continente y su relieve presenta, además de las referidas elevaciones, que superan los 4.000 metros, grietas de variadas dimensiones producidas por el resquebrajamiento de la masa glacial. Este relieve en realidad sólo es visto en sectores cercanos a la costa y excepcionalmente en el interior en razón de la disposición peculiar de la superficie y la altura de las rocas.

Las enormes masas de hielo desprendidas dan origen a grandes témpanos de dimensiones colosales y que al ser arrastrados por las aguas van perdiendo tamaño. Las mayores elevaciones de la península son el cerro Bransfield de unos 760 metros sobre el nivel del mar, el D’Urville con 1.070 m., el Roberts de 957 m. Hacia el sur las elevaciones mayores se desarrollan sobre las costa occidental como el monte Peary de 1.900 m., el Chevreux de 1.860 y el Bigo de 1.980 m. Sobre el paralelo 70° se dan aún mayores elevaciones con el cerro Duemler de más de 2.200 metros, el monte Edward con 2.600 m. y el Courtauld de 2.100 m., entre varios más. El monte más alto de la Antártida Argentina es el Jackson, con casi 4.200 metros, ubicado en los 71° 30´. En excepcionales momentos partes de las islas están sin hielo, como ocurre con un poco más de asiduidad en la Isla Vicecomodoro Marambio, en la Decepción y en la Isla 25 de Mayo.

Clima

Distintos elementos influyen para que el clima del “continente blanco” sea el más riguroso del planeta. La radiación solar que llega es escasa debido a la oblicuidad de los rayos solares por la escasa altura que alcanza el sol sobre la línea del horizonte, a su vez la energía que llega a la superficie de los mares penetra en las aguas por lo que el esperado calentamiento del aire es mínimo (en el hemisferio norte el fenómeno es inverso). Por otra parte la cobertura de hielo del continente devuelve al espacio por reflexión un 75% aproximadamente